Medicamentos verdes: la apuesta por una industria farmacéutica más sostenible

Murciano Fernández, profesor de Tecnología Farmacéutica en la Universidad Alfonso X el Sabio, analiza cómo los medicamentos de bajo impacto ambiental pueden reducir la contaminación y mejorar la sostenibilidad del sector

Juan Carlos Murciano Fernández, profesor de Tecnología Farmacéutica en la Universidad Alfonso X el Sabio (Fotomontaje: Consalud)
Juan Carlos Murciano Fernández, profesor de Tecnología Farmacéutica en la Universidad Alfonso X el Sabio (Fotomontaje: Consalud)
José Iborra
28 febrero 2025 | 07:00 h
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La industria farmacéutica desempeña un papel fundamental en la salud global, proporcionando medicamentos esenciales para mejorar la calidad de vida de millones de personas. Sin embargo, su impacto no se limita únicamente al ámbito sanitario, sino que también tiene importantes implicaciones ambientales y sociales.

En una entrevista en Salud35, Juan Carlos Murciano Fernández, profesor de Tecnología Farmacéutica en la Universidad Alfonso X el Sabio, aborda el concepto de medicamentos de bajo impacto ambiental, diferenciándolos de los convencionales, analizando su ciclo de vida, impacto ambiental y las certificaciones existentes que garantizan su sostenibilidad.

¿Qué se entiende exactamente por medicamentos de bajo impacto ambiental y cómo se diferencian de los convencionales?

Los medicamentos de bajo impacto ambiental son aquellos que se generan con materiales, procesos, control de residuos o criterios de fabricación sostenibles.

Las características diferenciadoras entre ambos grupos radican en el uso de procesos complejos de síntesis química, los cuales conllevan la elección de excipientes de características más contaminantes, así como el uso de principios activos donde no se presta atención al origen y características del mismo. Dichas características llevan a un potencial riesgo tóxico contra el medio ambiente.

Por otro lado, aquellos fármacos de bajo impacto ambiental utilizan excipientes biodegradables, de origen natural. Asimismo incorporan principios activos de origen natural o diseñados a partir de sustancias biodegradables.

¿Qué aspectos del ciclo de vida de un medicamento generan el mayor impacto ambiental?

Aunque hay varios pasos en el proceso de elaboración y control de los fármacos, que deben ser inspeccionados cuidadosamente para la generación de fármacos de bajo impacto, el proceso, que sin duda presenta una relevancia crucial, es el control de residuos y desechos de dichos fármacos y el de aquellos lugares donde se almacenan, distribuyen o aplican.

El vertido de principios activos, excipientes o incluso materiales de envasado, pueden acabar en el agua del entorno, lo cual puede contaminar tanto ríos y riachuelos, como el propio terreno agrícola del entorno. Este hecho puede alterar sustancialmente la fauna acuática, así como la terrestre, la flora y los cultivos del entorno.

¿Existen estándares o certificaciones específicas que avalen que un medicamento es ambientalmente sostenible?

Ciertamente los países y los organismos internacionales responsables del mantenimiento del medio ambiente y de la observación de la legalidad de los procesos de producción específicos de farmacia, tienen varias certificaciones y reconocimientos, que validan la situación del bajo impacto ambiental de estos productos.

Los organismos internacionales sanitarios y farmacéuticos como la FDA, la EMA y la OMS establecen las “buenas prácticas de manufactura” (GMP) para asegurar, que los productos farmacéuticos y sanitarios preservan, de la mejor manera, una buena situación medio ambiental.

Otros organismos, controlan los procesos de producción y elaboración química, como la sociedad química americana (ACS) que otorga los reconocimientos “Green Chemistry”, a partir del uso de productos químicos menos contaminantes y seguros. Pero también, están los criterios REACH (registro, evaluación, autorización y restricción de químicos) que vigila la Unión Europea, obligando a las empresas a registrar los productos químicos utilizados, buscando aquellos más seguros y sostenibles.

Por otro lado, las normas ISO son establecidas por organismos internacionales independientes, pero también específicos de cada país. Estas normas recogen aquellos parámetros que deben seguirse para un correcto uso y validación de los productos y procesos de elaboración. En este sentido, otros criterios que se pueden seguir son los propios de la evaluación de la huella de carbono generada por las empresas de producción (“Carbon Footprint”). Los cuales analizan la huella de carbonode cada empresa,en base a la generación de gases de efecto invernadero (GEI).

Existen también los programas de reducción y reciclaje de los residuos farmacéuticos, establecidos a ambos niveles, tanto el nacional de los propios gobiernos o instituciones, como internacional establecido por aquellos organismos reguladores reconocidos.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.