La divulgación de información sanitaria desempeña un papel crucial en la educación del público, al proporcionar herramientas y conocimientos esenciales para tomar decisiones informadas sobre su salud. En un mundo donde los avances médicos y científicos evolucionan rápidamente, es fundamental que la población acceda a información clara, veraz y accesible.
En una entrevista en exclusiva a Salud35, Cristina Delgado, Responsable de YouTube Health en España, detalla cómo la plataforma combate la desinformación sanitaria priorizando contenido de fuentes fiables, colaborando con instituciones reconocidas y desarrollando herramientas para educar a los usuarios y protegerlos de contenido nocivo. Además, destaca estrategias específicas para promover el aprendizaje seguro en diferentes públicos, incluidos los jóvenes.
¿Qué impacto ha tenido YouTube Health en la educación sanitaria de los usuarios desde su lanzamiento?
En España, los vídeos relacionados con temas de salud en YouTube acumulaban durante el pasado año alrededor de 9.000 millones de visualizaciones. Este dato es un síntoma de que la mayoría de las personas buscan informarse o ampliar información sobre temas relacionados con la salud fuera de un centro sanitario.
"Del compromiso de luchar contra la desinformación sanitaria en la plataforma nace YouTube Health"
Por ello, y desde el compromiso de luchar contra la desinformación sanitaria en la plataforma, hemos puesto en marcha YouTube Health, que tiene como objetivo priorizar los resultados de búsqueda de un tema relacionado con salud, la información veraz y fiable ofrecida por fuentes oficiales que tienen un canal en la plataforma y que son parte de esta iniciativa, como los Hospitales Gregorio Marañon, Clínica Universidad Navarra, Quirónsalud, Sanitas hospitales, Vithas y el Hospital Clínic de Barcelona.
¿Cómo garantiza YouTube Health la calidad y fiabilidad de la información sobre salud en su plataforma?
En YouTube llevamos muchos años trabajando con diferentes instituciones como, por ejemplo, la OMS. En el caso de España, la garantía se basa en la colaboración con múltiples instituciones tanto públicas como el Hospital Gregorio Marañón y Hospital Clínic Barcelona, como privadas como la Clínica Universidad de Navarra, Quirónsalud, Sanitas, Vithas Hospital.
Todo ello, es por y para cumplir uno de los grandes objetivos de YouTube: proteger a las personas de cualquier contenido nocivo o que pueda tener un efecto negativo. En consecuencia pusimos en marcha una estrategia que se basa en tres puntos: eliminar cualquier contenido que incumpla las Normas de la Comunidad, reducir aquellos vídeos cuya información sea de dudosa procedencia y, finalmente, potenciar los contenidos que provienen de fuentes autorizadas.
¿Cómo ha evolucionado YouTube Health desde su lanzamiento en términos de impacto en la educación sanitaria?
La pandemia de la Covid-19 supuso un impulso muy importante para la puesta en marcha de YouTube Health. En ese momento, fuimos conscientes de lo importante que era que las personas pudiesen acceder a información sobre salud de forma fácil, pero que a su vez dicho contenido fuera de calidad y veraz.
"Sentamos las bases de YouTube Health bajo el objetivo de potenciar que la información provenga de canales autorizados"
Tras ello, nos pusimos a trabajar en nuevas funciones que desembocaron en el desarrollo de los paneles de información de salud o los estantes de contenido. Asimismo, cerramos nuevas colaboraciones con diferentes centros y organizaciones, como la OMS o la Academia Nacional de Medicina de EE.UU., y colaboramos con expertos para trabajar en cómo llevar esta iniciativa un paso más allá. De esta manera, sentamos las bases de YouTube Health, cuyo objetivo principal es potenciar que la información provenga de canales autorizados y restringir y eliminar la desinformación sociosanitaria.
¿Qué estrategias tiene YouTube Health para involucrar a los jóvenes en el aprendizaje sobre temas de salud?
El enfoque que tenemos con los jóvenes desde YouTube es brindarles la mejor experiencia, mientras se les protege de cualquier contenido que pueda tener un efecto nocivo en ellos. Por ello, hace unos meses anunciamos diferentes medidas, desarrolladas de la mano de un Comité Asesor especializado en desarrollo infantil, que buscan dar una mayor seguridad a padres y niños a la hora de utilizar la plataforma.
Esta batería de funciones se centran en garantizar una experiencia más segura, como la limitación de contenido problemático restringiendo las recomendaciones de vídeos que, al verse repetidamente, puedan generar efectos nocivos, como las comparaciones físicas. Además, se han introducido funciones que promueven un uso saludable de la plataforma, incluyendo recordatorios para tomar descansos y respetar horarios de sueño. También se ha habilitado una función de experiencias supervisadas, que permite a las familias vincular cuentas para que los padres puedan monitorear la actividad de sus hijos, ofreciendo un entorno más seguro y controlado.
También contamos con otras alternativas como YouTube Kids, pensada para niños y niñas de entre 3 y 12 años. Se trata de una versión filtrada de la plataforma para que los jóvenes puedan acceder a los vídeos que les interesen desde un espacio más adaptado y seguro para todos ellos.