La batalla por la rentabilidad: ¿Cómo las farmacéuticas eligen qué medicamentos desarrollar?

Desde la investigación hasta la comercialización, el proceso de desarrollo de un medicamento puede tardar más de una década y costar miles de millones de dólares

Medicamentos (Foto. Microsoft IA)
Medicamentos (Foto. Microsoft IA)
Salud35
27 marzo 2025 | 07:00 h
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La industria farmacéutica enfrenta desafíos constantes debido a la expiración de patentes, la creciente competencia y los altos costes de desarrollo de nuevos medicamentos. En este contexto, la optimización del portafolio de proyectos se ha convertido en una estrategia fundamental para garantizar un flujo de ingresos sostenido y fortalecer la competitividad de las empresas del sector.

El desarrollo de nuevos fármacos es un proceso largo y costoso, con un alto riesgo de fracaso en cada una de sus etapas. Esto ha provocado que las empresas farmacéuticas deben tomar decisiones estratégicas sobre qué proyectos desarrollar, cuáles priorizar y cómo distribuir los recursos disponibles de manera eficiente.

Un enfoque estructurado de planificación del portafolio permite a las compañías garantizar la sostenibilidad financiera y la innovación en un entorno cada vez más exigente. Esto implica la evaluación cuantitativa y cualitativa de los proyectos en desarrollo, teniendo en cuenta factores como el retorno de inversión esperado, la alineación con los objetivos estratégicos y la viabilidad técnica y regulatoria de cada iniciativa.

Estos ayudan a equilibrar los costes de desarrollo, los tiempos de comercialización y la diversificación del portafolio

 Entre los enfoques más utilizados que permiten identificar la mejor combinación de proyectos para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos se encuentran los modelos de optimización basados en programación lineal y algoritmos heurísticos. Estos ayudan a equilibrar los costes de desarrollo, los tiempos de comercialización y la diversificación del portafolio. Además, los modelos consideran restricciones presupuestarias, riesgos de fracaso y la capacidad de producción de la empresa, permitiendo así una planificación más eficiente y realista.

Uno de los factores clave en la optimización del portafolio es la diversificación de productos en distintas fases de desarrollo y en diferentes áreas terapéuticas. Esta estrategia reduce la dependencia de un solo medicamento y distribuye el riesgo de fracaso entre múltiples proyectos.

Sin embargo, entre los desafíos que enfrentan las farmacéuticas se encuentra la expiración de patentes, lo que permite la entrada de versiones genéricas al mercado y genera una reducción significativa en los ingresos. Para mitigar este impacto, las empresas han implementado diversas estrategias como la extensión de patentes, el desarrollo de terapias innovadoras, y las fusiones y adquisiciones.

De esta manera, cada proyecto en el portafolio de una empresa farmacéutica implica un nivel de riesgo significativo. Desde la fase preclínica hasta la comercialización, los medicamentos deben superar múltiples pruebas y cumplir con estrictos requisitos regulatorios.

Un análisis de riesgo las empresas calculan la probabilidad de éxito de cada medicamento en desarrollo

A través de un análisis de riesgo las empresas calculan la probabilidad de éxito de cada medicamento en desarrollo y su impacto en los ingresos futuros. Herramientas como el análisis de Monte Carlo, los modelos de decisión multicriterio y la inteligencia artificial se han vuelto esenciales para predecir posibles escenarios y tomar decisiones informadas.

El retorno de inversión (ROI) de cada proyecto se calcula considerando factores como el coste de desarrollo, el tiempo estimado para su comercialización, la demanda del mercado y la competencia. En función de estos datos, las empresas pueden decidir si continúan con el desarrollo de un fármaco, lo licencian a otra compañía o detienen su producción.

Ante la gran inversión para el desarrollo de nuevos medicamentos, la colaboración con otras empresas, universidades y centros de investigación ha permitido acelerar la innovación y reducir los costes asociados. De esta manera, las alianzas estratégicas entre compañías han facilitado el acceso a tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial y el big data, para la identificación de nuevas moléculas y la optimización de ensayos clínicos. Estas colaboraciones también han dado lugar a modelos de financiamiento compartido, donde los costes y beneficios de un nuevo medicamento se distribuyen entre múltiples actores.

Estas colaboraciones también han dado lugar a modelos de financiamiento compartido

Un ejemplo de este enfoque es el auge de las plataformas de descubrimiento de fármacos basadas en IA, las cuales han demostrado ser herramientas efectivas para agilizar el proceso de identificación y validación de compuestos con potencial terapéutico.

El marco regulatorio es un aspecto fundamental en la planificación del portafolio de proyectos en la industria farmacéutica. Cada nuevo medicamento debe cumplir con estrictos estándares de seguridad y eficacia antes de ser aprobado por organismos reguladores como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) o la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

La optimización del portafolio no solo implica seleccionar los proyectos con mayor potencial de éxito, sino también garantizar que cumplan con los requisitos regulatorios en cada mercado. La aprobación de un medicamento puede tardar años y cualquier retraso en el proceso puede significar pérdidas millonarias para una empresa.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.