El trasplante pulmonar en España ha alcanzado cifras récord en 2024, consolidando al país como referente mundial en esta intervención. Entre los factores que han impulsado este crecimiento destaca el aumento en el número de donantes, permitiendo mejorar la disponibilidad de pulmones viables. "Nuestro país lleva casi 30 años siendo lider mundial en número de donantes por millón de población, y eso nos facilita a todos tener un recurso tan limitado como el donante pulmonar", señala en una entrevista concedida a ConSalud.es, el Dr. Víctor Mora Cuesta, neumólogo del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y coordinador médico del Programa de Trasplante Pulmonar, y miembro de SEPAR y del Área de Neumología Intervencionista, Función Pulmonar y Trasplante, quien reconoce también que “es el órgano que generalmente más cuesta donar”.
La experiencia acumulada por los equipos de trasplante ha sido otro factor clave. "Llevamos ya la mayoría más de veinte años de experiencia, tenemos la curva de aprendizaje completamente hecha y también nos animamos con más cosas que antes, cuando éramos un poco más restrictivos", explica el Dr. Mora. La aceptación de donantes con perfiles que anteriormente se consideraban no óptimos también ha contribuido al incremento de trasplantes. “Eso favorece que podamos hacer más trasplantes”, explica.
Gracias al elevado número de donantes, los tiempos de espera en España son excepcionalmente bajos en comparación con otros países. "En España somos unos auténticos privilegiados porque al tener tanto donante tenemos en los últimos años tiempos en lista de espera para trasplante pulmonar muy bajos. Estamos en torno a los tres meses de mediana de tiempo en lista de espera para trasplante pulmonar", afirma el especialista, quien destaca que en otros países estos tiempos pueden prolongarse por años.
"En España tenemos tiempos en lista de espera para trasplante pulmonar de varios meses mientras que en otros países son años”
Otra tendencia relevante es el predominio del trasplante bipulmonar, que ya representa cerca del 90% de las intervenciones. El experto destaca que esta "ha demostrado que tienen más calidad de vida porque alcanzan una función pulmonar mejor al tener dos pulmones sanos en vez de uno", argumenta el Dr. Mora. Además, al eliminarse el pulmón nativo enfermo, se reducen complicaciones, especialmente el riesgo de cáncer en ese tejido residual. “El problema principal es el cáncer, es lo que condiciona los resultados después del trasplante con el injerto funcionando bien. Por eso prácticamente la tendencia es a hacer un trasplante bipulmonar”, apunta el Dr. Mora, que explica que esto se puede hacer gracias a la tasa de donación “tan buena” de la que dispone España aunque, recuerda, “seguimos teniendo un disbalance entre el número de donantes posibles y el número de receptores”.
Uno de los grandes avances en la disponibilidad de órganos ha sido el crecimiento de la donación en asistolia, particularmente mediante el uso de ECMO abdominal. "Se ha demostrado que los injertos pulmonares de esos donantes también funcionan perfectamente", indica el especialista. Esta innovación ha permitido ampliar el número de pulmones disponibles y mejorar la eficiencia del proceso de donación.
"A pesar de que somos líderes en donación de órganos, seguimos sin tener pulmones para todos los potenciales receptores"
“En los últimos años hemos vivido un salto enorme en el ámbito de la preservación de los injertos”, apunta el Dr. Mora. Tradicionalmente, los pulmones se conservaban en hielo seco a 4 grados, lo que imponía un límite de aproximadamente 6 horas para la implantación. "Se ha ido demostrando que la preservación en hipotermia a 8-10 grados mejora la viabilidad celular y permite isquemias de hasta 24 horas", explica el Dr. Mora. Esto ha tenido un impacto positivo en la programación quirúrgica, permitiendo evitar cirugías nocturnas e incluso realizar varios trasplantes, cosa que antes “no daba tiempo”.
Sin embargo, uno de los campos en los que los avances han sido muy limitados es el del rechazo del órgano trasplantado. "Por desgracia, no hay grandes cambios, aunque conocemos cada vez mejor la fisiopatología y hay tratamientos para la prevención", señala el especialista, que destaca entre las estrategias que se estudian actualmente el uso de la fotoféresis extracorpórea como potencial modulador inmunológico en fases tempranas del trasplante.
DESAFÍOS FUTUROS: HACIA LA FABRICACIÓN DE PULMONES
Pese a los avances, el trasplante pulmonar sigue afrontando retos, especialmente la escasez de órganos en relación con la demanda. "A pesar de que somos líderes en donación de órganos, seguimos sin tener pulmones para todos los potenciales receptores", lamenta el Dr. Mora. Esto obliga a ser muy restrictivos en la selección de pacientes en lista de espera.
El futuro podría pasar por la bioingeniería y la investigación en xenotrasplantes. "Se están estudiando matrices estructurales para regenerar pulmones con células propias y también se investiga en xenotrasplantes procedentes de porcino", detalla el Dr. Mora que reconoce que estos avances todavía “lejanos” requieren superar barreras técnicas y bioéticas. Ante esto, los expertos continúan trabajando con una esperanza: “Aumentar todavía más la disponibilidad de los injertos para llegar a más receptores de trasplante”, concluye el Dr. Mora.