32 agresiones a farmacéuticos en solo dos meses: la negativa a dispensar sin receta, principal causa

En tan sólo dos meses, tiempo que lleva operativo el Observatorio de Agresiones a Farmacéuticos, se han registrado 32 agresiones. ConSalud.es entrevista a Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Colegios Farmacéuticos

Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Colegios Farmacéuticos (Fuente CGCOF)
Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Colegios Farmacéuticos (Fuente CGCOF)
Diego Domingo
31 marzo 2025 | 07:00 h

Las agresiones a sanitarios en España, incluidos los farmacéuticos, se han convertido en un problema alarmante que pone en riesgo la seguridad de estos profesionales. Pese a la reciente creación del Observatorio de Agresiones a Farmacéuticos los datos registrados son alarmantes. En una entrevista concedida a ConSalud.es, Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, analiza las cifras obtenidas y urge a tomar medidas para proteger a los farmacéuticos en el desarrollo de su ejercicio profesional.

"En tan solo dos meses se han registrado 32 agresiones a farmacéuticos, de las cuales el 96,88 % han sido en farmacia comunitaria", explica De la Plaza. “Aunque en menor medida, también se han registrado dos casos en farmacia hospitalaria y atención primaria”, añade. Según los datos, el 65,63 % de las víctimas de agresiones son mujeres, mientras que el 75 % de los agresores son hombres, muchos de ellos conocidos por los farmacéuticos. 

Respecto a la naturaleza de las agresiones, De la Plaza apunta que "la gran mayoría han sido verbales (93,5 %), principalmente amenazas, aunque también se han producido seis delitos contra el patrimonio", añade. Estas amenazas incluyen insultos, comentarios intimidatorios e incluso coacciones relacionadas con la negativa a dispensar medicamentos sin receta.

"La gran mayoría de las agresiones son verbales y principalmente amenazas”

Entre las principales causas de estos incidentes, destaca la negativa a dispensar medicamentos sin receta médica, situación que representa el 37,5 % de los casos. "En muchas ocasiones, las agresiones se originan simplemente por una discrepancia con el criterio profesional del farmacéutico", afirma De la Plaza. 

Para afrontar este problema, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha firmado un convenio con el Ministerio del Interior, permitiendo mejorar la comunicación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. "Desarrollar sistemas ágiles de comunicación será una de las prioridades de la comisión de seguimiento que se creará próximamente", indica. Esta coordinación facilitará la identificación de patrones de violencia y la puesta en marcha de estrategias de prevención específicas.

Asimismo, gracias a los datos que proporcionarán el Observatorio de las Agresiones de la Organización Farmacéutica Colegial y a la coordinación con el Interlocutor Policial Sanitario de cada territorio, “se podrán desarrollar medidas de prevención y planes de actuación adaptados a la realidad de cada uno de ellos”, indica De la Plaza.

UNA APP LES CONECTARÁ CON LA POLICÍA

A la hora de afrontar una posible agresión, los farmacéuticos van a contar con una herramienta que les permitirá comunicarse de forma directa con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y alertar de situaciones de riesgo en caso de ser víctima o testigo de un delito. Se trata de la aplicación AlertCops, que les permitirá comunicarse directamente con las autoridades en caso de riesgo. "Esta aplicación incluye un botón SOS, que ofrece una protección reforzada para colectivos vulnerables, como el personal sanitario", explica la tesorera. “Con este botón, el farmacéutico víctima de una agresión o que esté en una situación de riesgo podrá enviar un aviso inmediato a las fuerzas policiales más cercanas con su ubicación y un audio de 10 segundos para una atención urgente”, añade.

Sin embargo, De la Plaza destaca la necesidad de implementar más medidas para garantizar un entorno seguro. "Los farmacéuticos comunitarios son un colectivo especialmente vulnerable debido a su cercanía con los pacientes. Cada día, por las farmacias pasan 2,3 millones de personas, casi tres veces más de los que pasan por los centros de Atención Primaria, lo que incrementa las posibilidades de que se produzcan agresiones", destaca la experta. Este elevado volumen de atención diaria contrasta con los recursos limitados para la protección de los profesionales.

"Es absolutamente necesario comunicar las agresiones para tener una fotografía real de la violencia que sufren los farmacéuticos”

En la farmacia comunitaria, al contrario de lo que sucede en otros centros y establecimientos sanitarios, no se puede identificar al agresor, ya que no se da cita previa, de ahí la dificultad a la hora de denunciar. "No hay que olvidar a las farmacias rurales y las guardias nocturnas, donde los profesionales pueden sentirse más desprotegidos", subraya De la Plaza. “Todo esto pone de manifiesto la necesidad urgente de tomar medidas para protegerlos en el desarrollo de su ejercicio profesional, garantizando un entorno seguro y respetuoso”, sostiene la tesorera del CGCOF.

Finalmente, De la Plaza hace un llamamiento a la profesión para que denuncie estos incidentes: "Es absolutamente necesario comunicar las agresiones para tener una fotografía real de la violencia que sufren los farmacéuticos. Un delito no denunciado es un delito que no existe". La visibilización de esta problemática es clave para que las autoridades adopten medidas efectivas que protejan a los profesionales de la farmacia, ante “un problema que ha ido en aumento en los últimos años”, concluye De la Plaza.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.