Los cánceres ocupacionales afectaron a 3.309 personas en la Unión Europea (UE) en 2022. Así lo confirman los últimos datos publicados por la entidad de estadísticas europeas ‘Eurostat’. Aunque esta cifra representa un ligero repunte respecto a los dos años anteriores, sigue estando por debajo de los niveles observados antes de la pandemia de COVID-19. Entre los principales tipos de cáncer laboral identificados, el mesotelioma y el cáncer de pulmón fueron los más comunes, representando conjuntamente más del 80% de los diagnósticos confirmados.
El mesotelioma, un tipo de cáncer vinculado con la exposición prolongada al asbesto, sigue siendo una de las enfermedades ocupacionales más preocupantes. En 2022, se reconocieron 1.383 casos en la UE, lo que lo sitúa como el cáncer laboral más frecuente. Este tipo de cáncer afecta el mesotelio, la capa delgada de tejido que recubre órganos como los pulmones y el corazón, y suele manifestarse décadas después de la exposición inicial a materiales peligrosos.
"La incidencia del mesotelioma y del cáncer de pulmón siguen constituyendo una preocupación que exige prioridad en salud laboral"
En paralelo, el cáncer de pulmón, que también se asocia con la exposición a sustancias cancerígenas en el lugar de trabajo, afectó a 1.328 personas en el mismo año. La incidencia de ambas enfermedades ha mostrado una tendencia a la baja en la última década, “pero siguen constituyendo una preocupación que exige prioridad en salud laboral”, explica el informe.
Los datos indican que, entre 2013 y 2019, los casos reconocidos de cáncer ocupacional en la UE se mantuvieron relativamente estables, con un rango de entre 3.848 y 3.978 casos anuales. Sin embargo, la llegada de la pandemia en 2020 alteró esta estabilidad, provocando una notable disminución en la detección de enfermedades. Mientas que en 2021 se observó un ligero repunte en los casos diagnosticados, tendencia que continuó en 2022 con 3.309 casos reconocidos, aunque sin alcanzar los niveles previos a la pandemia.
Los patrones de incidencia han mostrado variaciones en la distribución de los diferentes tipos de cáncer ocupacional. Mientras que la proporción de mesotelioma aumentó en un punto porcentual entre 2013 y 2022, pasando del 40,8% al 41,8%, el cáncer de pulmón experimentó una reducción de 3,2 puntos porcentuales, cayendo del 43,3% al 40,1%.
Otras neoplasias malignas también han registrado cambios significativos, como el cáncer de vejiga, cuya incidencia disminuyó en 1,7 puntos porcentuales, y los cánceres de piel distintos del melanoma, cuya proporción aumentó del 2,3% al 2,9% en el mismo periodo.
El análisis de la evolución temporal entre 2013 y 2022 revela tendencias diferenciadas según el tipo de cáncer. Los casos de mesotelioma y cáncer de pulmón experimentaron una reducción global del 14,8% y 23%, respectivamente, “lo que sugiere un impacto positivo de las regulaciones de exposición a sustancias peligrosas en los entornos laborales”, afirma ‘Eurostat’.
Los casos de cáncer de vejiga descendieron un 40,4% en el periodo analizado, mientras que otras neoplasias malignas consideradas como cánceres ocupacionales aumentaron en un 51,2%
No obstante, otros tipos de cáncer han mostrado un repunte preocupante. Los casos de cáncer de vejiga descendieron un 40,4% en el periodo analizado, mientras que otras neoplasias malignas consideradas como cánceres ocupacionales aumentaron en un 51,2%.
El cáncer de vejiga, que en 2022 registró 143 casos, fue el tercer tipo más frecuente de cáncer ocupacional. A pesar de un incremento del 44,1% en el número de diagnósticos entre 2015 y 2017, el número de casos comenzó a descender en los años posteriores, cayendo drásticamente un 46,9% en 2020 y manteniendo una tendencia a la baja hasta 2022.
En cuanto a los tipos menos comunes de cáncer ocupacional, se observan patrones de evolución más cambiantes. El cáncer de piel distinto del melanoma fue el quinto más frecuente en 2022, con 97 casos, tras haber experimentado variaciones anuales significativas. El cáncer de cavidad nasal y oído medio, con 52 casos en 2022, mostró una evolución irregular con descensos y aumentos alternos cada año, mientras que los tipos menos frecuentes, como la leucemia de tipo celular no especificado, oscilaron entre 11 y 19 casos en la década analizada.
Otros tipos de cáncer, como la leucemia mieloide, la leucemia linfoide y el melanoma maligno de piel, mantuvieron cifras reducidas, pero con variaciones anuales importantes. Por ejemplo, el número de casos de leucemia linfoide alcanzó su máximo en 2017 con 16 casos, mientras que en 2022 se registraron solo 7. El melanoma maligno de piel, que comenzó con apenas 4 casos en 2013, llegó a un pico de 14 en 2019 antes de descender nuevamente a 10 en 2022.