Durante estos meses donde el coronavirus ha sido protagonista, se han utilizado multitud de fármacos sin efectividad demostrada en personas con el virus que se han administrado de forma experimental y fuera de ensayos clínico.
Sin embargo y pese a las desventajas de prescribir fármacos de forma compasiva, se autorizó su uso debido a la emergencia que supone encontrar una vacuna que sea efectiva contra el coronavirus.
Concretamente, los fármacos que se utilizaron de forma compasiva fueron aquellos que demostraron inhibición del virus in vitro. Entre ellos podemos mencionar hidroxicloroquina, azitromicina, lopinavir/ritonavir e ivermectina. Según los estudios de investigación, estos fármacos no son de utilidad en el manejo de la Covid-19.
Múltiples estudios observacionales también evidenciaron que no hay beneficio con el uso de hidroxicloroquina en reducción de la mortalidad o de intubación
Uno de los primeros fármacos utilizados fue hidroxicloroquina ya que se reportó que inhibía SARS-CoV-2 in vitro.
Sin embargo, los datos preliminares de RECOVERY, estudio aleatorizado, multicéntrico, realizado en Inglaterra, en el que se evaluaron diferentes potenciales terapias para Covid-19, señalan que no se encontró beneficio en el uso de hidroxicloroquina en pacientes hospitalizados y que no hay diferencia en mortalidad a 28 días ni en el tiempo de estancia hospitalaria, razón por la que el grupo de estudio de hidroxicloroquina se cerró.
De forma paralela, múltiples estudios observacionales también evidenciaron que no hay beneficio con el uso de hidroxicloroquina en reducción de la mortalidad o de intubación.