Proteger y fortalecer nuestra sanidad pública es un deber que trasciende ideologías y administraciones. Este primer año de legislatura ha sido un periodo de recuperación de nuestro orgullo por nuestro sistema sanitario y preparación para los desafíos que nos esperan.
Desde el Gobierno de España y el Ministerio de Sanidad, hemos trabajado con determinación para devolver el protagonismo a un sistema sanitario que hace cuatro décadas transformó la realidad social de nuestro país, bajo el liderazgo de Ernest Lluch. Pero esta tarea no es solo del Gobierno; es un esfuerzo colectivo que requiere la implicación de legisladores, profesionales y toda la sociedad. Solo desde la colaboración y priorizando el bien común podremos garantizar un SNS robusto y equitativo.
El camino recorrido este año ha sido productivo pese a las dificultades propias de una legislatura compleja. Con humildad, podemos afirmar que estamos cumpliendo los objetivos fijados en el acuerdo de coalición progresista. Entre los logros alcanzados, destacamos tres proyectos de ley aprobados en el Consejo de Ministros, un anteproyecto en proceso avanzado, catorce reales decretos y numerosas órdenes ministeriales.
Las listas de espera, la saturación de la atención primaria y el cuidado de nuestros profesionales sanitarios son algunos de los retos pendientes
También hemos celebrado doce plenos del Consejo Interterritorial del SNS, fortaleciendo la colaboración con las Comunidades Autónomas. Un síntoma de estos avances es que la sanidad ha dejado de ser una de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Según los barómetros del CIS, este tema ha descendido al décimo lugar entre los problemas del país, con una caída del 10%. No obstante, sabemos que aún existen grietas que deben ser atendidas. Las listas de espera, la saturación de la atención primaria y el cuidado de nuestros profesionales sanitarios son algunos de los retos pendientes. Como gobierno, asumimos nuestra tarea, así como la responsabilidad de coordinar, apoyar y exigir un desempeño diligente de las competencias de las Comunidades Autónomas.
Tras una década de recortes y la pandemia de la COVID-19, hemos establecido bases para afrontar los retos del siglo XXI. Nuestro compromiso se sigue centrando en tres grandes objetivos: recuperar el orgullo por nuestra sanidad pública, ensanchar el SNS y adaptarlo a las necesidades actuales. A medida que avanzamos en este segundo año de legislatura, mantenemos la firmeza en nuestra misión: garantizar una sanidad que sea una fuente de tranquilidad para la ciudadanía. Todavía queda mucho por hacer, pero este Gobierno está preparado para seguir avanzando. La sanidad pública no solo es un derecho; es también una responsabilidad colectiva que debemos cuidar y fortalecer. Con el esfuerzo de todos, seguiremos construyendo un sistema sanitario a la altura de las aspiraciones de nuestra sociedad.