“Es poco coherente que un sistema sanitario público pretenda mantenerse sin colaboración entre lo público y lo privado”

María Martín Diez de Baldeón, consejera de Salud de La Rioja

“Es poco coherente que un sistema sanitario público pretenda mantenerse sin colaboración entre lo público y lo privado”
10 julio 2016 | 23:59 h
María Martín Diez de Baldeón, la actual consejera de Salud de La Rioja, es ingeniera por la Universidad Politécnica de Madrid y graduada en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Internacional de La Rioja. Ingresó en el cuerpo especial de Ingenieros de Montes de la Administración de La Rioja en 1990 y fue responsable del programa de gestión forestal de la Comarca del Najerilla y de la Comarca de La Rioja Baja. Ha sido directora general de Investigación y Desarrollo Rural y ejerció como directora de Política Territorial y presidió la Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de La Rioja (COTUR). En la actualidad, es la responsable de gestionar la sanidad de una población de cerca de 320.000 habitantes.

¿Qué valoración hace en el presente año como consejera de Salud?

Una valoración muy positiva. Han sido unos meses intensos, apasionantes y productivos, en los que la prioridad ha sido, por un lado crear un equipo muy sólido, con una gran vocación de servicio público e ilusión por intentar aportar valor a nuestro sistema sanitario, y por otro transmitir a la sociedad y a los profesionales, nuestra intención de seguir apostando por una sanidad pública y de calidad para todos los riojanos.
¿Cuáles son sus principales objetivos en la legislatura?

Partimos de una política sanitaria riojana que sabe de dónde viene, dónde está y hacia dónde quiere ir. Y en esta legislatura el eje central de la política sanitaria riojana es la persona y el fin, la mejora de su salud y su calidad de vida.

"La salud es un bien social cuyo mantenimiento nos corresponde a todos. Por parte de la Administración sanitaria se deben dar herramientas, pero también el usuario debe asumir su papel"
Esa mejora la planteamos en tres líneas estratégicas. Por un lado, la incorporación de la salud y la equidad en la salud en todas las políticas públicas (corresponsabilidad, participación e implicación de todos). Por otro lado, la inversión en salud, fortaleciendo la política preventiva, es decir, prevención, promoción y protección. Incluye el III Plan de Salud aprobado, que será nuestro marco de referencia. Establece las prioridades detectadas por los profesionales de Salud a las que se debe de dar repuesta desde un punto de vista, no solo asistencial, sino que también de Salud Pública. Por último y no menos importante, el fortalecimiento de un Sistema Sanitario equitativo y de calidad. Estas estrategias están dirigidas a usuarios, profesionales, infraestructuras e innovación, que son los cuatro pilares funda mentales del Sistema sanitario y, un último apartado referente a iniciativas en el ámbito de la asistencia sanitaria para mejorar la eficiencia y reordenar el sistema mediante acciones dirigidas a la mejora de la salud y calidad de vida del usuario y la motivación y satisfacción del profesional sanitario.

En los primeros meses culminamos la integración de los inmigrantes en situación irregular en el sistema sanitario, hemos dado pasos muy importantes para establecer la libertad de elección de profesional sanitario por parte del ciudadano dentro del sistema público, estamos logrando acuerdos muy importantes en el ámbito laboral, tanto en jornada laboral, como en carrera. En suma, creo que hemos sentado las bases de lo que va a ser la acción política durante esta legislatura.

Los recortes sanitarios de los últimos años han dificultado la situación laboral de muchos profesionales del sector, ¿qué medidas tiene previstas para su mejora?

Los profesionales son el mayor activo del sistema. Escucharles y que sean partícipes de la organización es algo básico para que éste funcione. Ya hemos dado los primeros pasos y seguiremos trabajando con el apoyo de todos aquellos que quieran implicarse. A lo largo de estos meses hemos mantenido reuniones de trabajo, tanto en Primaria como en Especializada, con médicos y enfermeras con el objetivo de presentarles nuestros planteamientos y recabar su colaboración para hacerlos realidad. La primera impresión que puedo transmitir es muy positiva. He visto mucha implicación y muchas ganas por hacer cosas.
Pretendemos ir más allá y nuestra idea es clara: tenemos un modelo asistencial en constante evolución. Hay que reflexionar de forma constante y valorar si lo que se está haciendo ahora es lo que realmente nos piden o necesitan los ciudadanos.

"En la administración del siglo XXI, la eficiencia se mide en función de los resultados en vez del número detrabajadores y el volumen de presupuestos"
En la administración del siglo XXI, la eficiencia se mide en función de los resultados en vez de en el número de trabajadores y el volumen de presupuesto. En este sentido, la flexibilidad de la jornada, la creación de unidades de trabajo autónomas, los pactos de gestión… son múltiples opciones que, si los profesionales consideran oportuno, se pueden implantar.

Estamos trabajando en ello y con ellos para conseguir una mayor motivación y satisfacción que es el mejor camino para la eficiencia del sistema.

Actualmente tenemos varias medidas de mejora encima de la mesa y que se están debatiendo con los representantes de los trabajadores. Entre ellas cabe destacar la participación del profesional en el diseño de la jornada laboral.

Este es un compromiso suscrito por el Partido Popular en las pasadas elecciones sobre el que se está trabajando.

Igualmente estamos trabajando en un estudio sobre necesidades de recursos humanos; un estudio que nace de abajo arriba y cuyo objetivo es perfilar cómo y cuándo la sustitución es un aporte importante para la eficiencia de un servicio sanitario o de un centro de salud. Especialmente en atención primaria cuyo papel va a ser potenciado y reforzado en esta legislatura.

¿Qué papel juega la colaboración público-privada en su Comunidad?

Un papel necesario y ajustado a las necesidades del propio sistema. Es poco coherente que un sistema sanitario público pretenda mantenerse sin colaboración entre lo público y lo privado.
La colaboración público-privada suele ser criticada por aquellos que cuando les toca gobernar hacen exactamente lo mismo, y muchas veces en escalas mayores.
Creo que en esta cuestión debe desaparecer la demagogia.

"A la vista de lo que nos depara el futuro, estamos asistiendo a un escenario en el que las grandes enfermedades, en términos de prevalencia como de incidencia tienen mucho que ver con hábitos de vida modificables"
La colaboración entre lo público y lo privado en la sanidad española, como en las del resto del mundo, es necesaria y aporta beneficio al sistema. No obstante, para que funcione correctamente es preciso que se cumplan dos requisitos que considero fundamentales. El primero que sea efectivamente una colaboración en la que lo público siempre tiene el mayor peso y segundo que esta colaboración se haga de forma trasparente.

La forma de abordar esta colaboración va a estar basada, como he apuntado, en la transparencia, la planificación de las necesidades y el control de la actividad. El principio que rige esta colaboración es el conseguir un sistema sanitario público en el que el paciente está amparado en toda su atención por este sistema.
Expertos en prevención y en educación socio-sanitaria insisten en el ahorro que supone invertir en este ámbito, ¿qué lugar ocupa la prevención y la educación socio-sanitaria para la salud en sus planes sanitarios?

Efectivamente tanto la prevención como la educación son fundamentales dentro de cualquier sistema sanitario, y en el caso del riojano, como indicaba anteriormente es un elemento esencial de nuestra propia estrategia. La salud es un bien social cuyo mantenimiento nos corresponde a todos. Efectivamente por parte de la Administración sanitaria se deben dar herramientas, pero también el usuario debe asumir su papel.

La promoción, la educación y la prevención son elementos que inciden de forma muy positiva en el ahorro y en el control del gasto sanitario. A la vista de lo que nos depara el futuro, estamos asistiendo a un escenario en el que las grandes enfermedades, en términos tanto de prevalencia como de incidencia tienen mucho que ver con hábitos de vida modificables. Igualmente, nos encontramos cada vez más con un panorama en el que, junto al enfermo agudo, comienza a aparecer otro tipo de paciente -el paciente crónico- con otras necesidades, a las cuales debemos dar respuesta, muy posiblemente a través de una estrategia propia y específica en la que valores como la educación o el papel de lo socio-sanitario, tienen un protagonismo destacado.


La financiación y el acceso a tratamientos innovadores y a la tecnología sanitaria se ha convertido en un importante reto económico, ¿de qué fórmulas es partidaria para su ejecución?

No cabe duda de que el acceso a la innovación es una de las principales cuestiones a las que debe hacer frente todo sistema sanitario. Las fórmulas de financiación pueden ser tan amplias como oportunidades nos facilite la innovación. Lo importante de verdad es la cohesión de todo el sistema. En este ámbito, sobre todo a la vista de lo que nos depara el futuro más próximo, lo importante de verdad es que las decisiones se adopten de forma uniforme y cohesionada; y tengan en cuenta la realidad que existe en el resto de sectores del mundo sanitario.

¿Por qué modelo de atención sanitaria al inmigrante irregular apuesta?

La obligación de un sistema sanitario es dar atención a los ciudadanos. Creo que sobre esta cuestión se ha hecho cierta demagogia. El decreto 16/2012 de medidas urgentes para la sostenibilidad del SNS, tenía, en términos generales, un objetivo claro en este aspecto que era acabar con una situación de abuso. Hay que reconocer que lo consiguió. No obstante hemos de admitir que en nuestra sociedad existen personas que por múltiples razones no tienen acceso a la sanidad y tampoco se la pueden pagar y a las que moralmente hemos de darles una solución.

En La Rioja hemos optado por ordenar dicha atención de la mano de las ONGs, en los términos generales que ha marcado el Ministerio.

Por el momento, no hemos tenido problemas importantes para esa integración.

Según la OCDE, el gasto sanitario en 2060 supondrá el 14% del PIB, ¿cómo se puede hacer frente en un futuro a esta situación desde las CC.AA.?

Creo que las previsiones a medio siglo en una sociedad tan cambiante como la nuestra están sujetas a una incertidumbre considerable. No obstante, admito que el incremento del gasto sanitario es una realidad cotidiana y las necesidades de control del mismo también. Efectivamente, si queremos contar con este sistema sanitario dentro de 50 años, debemos caminar hacia un sistema eficiente con capacidad para dar mayor respuesta a la enfermedad, que tenga en cuenta la condición del crónico y de su papel en el sistema.

Estamos hablando de un modelo nuevo, que evolucionará de la mano de las nuevas tecnologías y con un papel mayor del mundo socio-sanitario, y de los crónicos.

La única alternativa para hacerlo viable desde el punto de vista económico es evidentemente la eficiencia en el control del gasto.

¿De qué manera se deberían solucionar los actuales problemas de “sanidad fronteriza” entre comunidades autónomas?

Por la propia experiencia de La Rioja, creo que la base de las relaciones entre comunidades en estas cuestiones se debe basar en el diálogo y en el acuerdo, pero además deben de ir acompañadas de un reconocimiento mutuo de un gasto que se presta por la atención recibida. En cuestión de sanidad fronteriza, o más específicamente de atención a limítrofes, consideramos que el FOGA es un buen elemento de acuerdo que, lógicamente está supeditado a la capacidad de disponer de un buen sistema de información que permita el intercambio de datos. La Rioja mantiene actualmente convenios y acuerdos con diversas comunidades, y desde un punto de vista asistencial y de intercambio de prestaciones, resulta satisfactorio.

¿Los consejos interterritoriales son suficientes en la relación Consejería-Ministerio? ¿Deberían tener carácter vinculante?

La principal función del Consejo Interterritorial es la de dar al Sistema Nacional de Salud una cohesión que permita que en un sistema descentralizado como el nuestro funcione como lo que tiene que ser; es decir como el sistema sanitario de un país, en el que todos los ciudadanos pueden recibir la misma atención sanitaria con independencia de la comunidad autónoma en la que residan. Más que entrar en el carácter vinculante o no del Consejo, de lo que nos tenemos que preocupar tanto las comunidades, como el ministerio, es de dar al sistema esa cohesión tan necesaria que nos permita mantener esa política común, de país, en cuestiones a veces tan evidentes como el calendario vacunal, la circulación de pacientes, los recursos humanos, o la cartera de servicios.


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