La seda previene las caries, la gingivitis, la mucositis y la halitosis si se combina con el cepillado convencional
El exceso de placa puede acarrear problemas de caries, gingivitis, mucositis y halitosis, por lo que el cepillado se debe combinar con el uso de la seda dental si se quiere conseguir una adecuada rutina de higiene bucodental. La limpieza a base de hilo permite llegar a zonas donde el cepillo no puede acceder.
Sin embargo, a pesar de que esta práctica solo lleva unos minutos al día, en la mayoría de los casos, el uso del hilo dental presenta una falta de cumplimiento en la constancia del uso, ya sea por falta de motivación o por desconocimiento. Por este motivo los Colegios de Dentistas y Odontólogos de España destacan la importancia de no renunciar a su uso.
En el mercado existe una gran variedad de hilo dental: con cera, sin cera, con sabor, sin sabor, redondo, plano y con diferente anchura o grosor.Además, las personas que tienen dificultades para utilizar el hilo pueden optar a otras opciones como los cepillos interdentales, que cumplen la misma función. Eso sí, para evitar las lesiones en las encías será mejor consultar con el dentista el modo de uso de esta alternativa.
CÓMO UTILIZAR LA SEDA
El Colegio Oficial de Dentistas de Córdoba establece una serie de pasos para usar el hilo dental adecuadamente como complemento al cepillado convencional:
1. Usa unas 18 pulgadas de seda dental enrollando un extremo alrededor del dedo corazón de una mano y enrollando el resto en el dedo corazón de la mano opuesta.
2. Sujeta el hilo firmemente entre el pulgar y el dedo índice de cada mano e introdúcela suavemente entre los dientes.
3. Coloca la seda doblada en forma de “C” contra el costado del diente.
4. Pasa la seda con cuidado de arriba hacia abajo manteniéndola apretada contra el diente. Hay que tener cuidado de no dar tirones para no partir el hilo.
5. Usar el mismo procedimiento en todos los dientes sin olvidar la parte de atrás de las piezas posteriores.
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