Diástasis: la razón por la que parece que sigues embarazada tras el parto

Se trata de una lesión que se produce cuando los músculos rectos del abdomen se separan, se distiende la línea alba que los une y afecta al tejido conectivo formado por colágeno.

La diástasis se trata de una lesión de la línea alba que une a nuestros músculos, no de una lesión muscular (Foto. Freepik)
La diástasis se trata de una lesión de la línea alba que une a nuestros músculos, no de una lesión muscular (Foto. Freepik)
22 noviembre 2019 | 12:00 h

A diario la mujeres que han sido madres hablan y sienten que su vientre se ha quedado ''descolgado'', que parece que siguen embarazadas de 5 meses, que les sale un bulto en el abdomen cada vez que se incorporan del sofá o la cama, que su ombligo se ha quedado hacia fuera...

Todos estos son signos que pueden confirmar la presencia de diástasis, una lesión que se produce cuando los músculos rectos del abdomen se separan, se distiende la línea alba que los une y afecta al tejido conectivo formado por colágeno. Se trata de una lesión de la línea alba que une a nuestros músculos, no de una lesión muscular.

Y es que, durante la gestación, cuando dentro del abdomen crece el útero, la línea central del abdomen se extiende permitiendo el crecimiento del bebé y, en algunos casos, superándose el límite de tensión que puede soportar, igual que ocurre con los músculos.

Una diástasis debe ser cuantificada y diagnosticada vía ecografía y con test específicos realizados por fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico.

Durante la gestación, cuando dentro del abdomen crece el útero, la línea central del abdomen se extiende permitiendo el crecimiento del bebé

''Nuestra  pared abdominal, de la que forman parte los rectos abdominales, oblicuos y transverso, es el núcleo central de nuestro movimiento. Su función es mantenernos erguidos en contra de la gravedad, transmitir fuerza de brazos y piernas, mantenernos estabilizados en el espacio y gestionar las presiones que ocurren dentro del abdomen. Todos los componentes de esta faja abdominal deben funcionar de manera óptima (músculos, tendones, fascia, huesos, nervios, suministro de sangre, piel...) para que pueda realizar bien todas sus funciones. Nuestro core transfiere la carga creada por el movimiento y proporcionar una base sólida para todos nuestros movimientos'', afirma Rafael Vicetto, fisioterapeuta especializado en ureginecología y creador del tratamiento StopDiástasis, pionero en España en la recuperación del abdomen tras el parto.

Asimismo, el especialista explica que ''tener una diástasis significa que ante cualquier movimiento o esfuerzo con el abdomen se produce una fuga de energía en la pared abdominal (ese bulto o abombamiento abdominal). Esto conlleva que la capacidad para soportar la presión, la carga de movimiento y la fuerza no será óptima. Influye de forma directa en todo el contenido visceral y puede dar problemas en el suelo pélvico, zona lumbar y digestiones que está íntimamente relacionado''.

¿QUÉ OCURRE SI TENGO DIÁSTASIS?

Esto va a depender mucho del tipo de diástasis que tengas, ya que existen diferentes tipos: las hay muy anchas, pero poco profundas; muy profundas y con mucho daño de la piel que deberán de valorarse de forma personalizada; por encima del ombligo, otras por debajo... En definitiva, depende de por dónde y cuánto se haya lesionado el tejido conectivo, la diástasis puede generar un tipo de síntomas u otros.

Generalizando, hay algunos síntomas que son muy comunes a todos los tipos de diástasis: disfunciones en el suelo pélvico, dolor lumbopélvico, inflamación abdominal y malas digestiones, y dolor abdominal.

¿QUÉ HAGO SI TENGO DIÁSTASIS?

Como toda lesión del sistema musculo esquelético, la diástasis debe ser tratada y luego entrenada con ejercicio terapéutico. En las primeras fases, tras su diagnóstico y valoración (por fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico), en muchos casos será necesario recibir terapia de fisioterapia. Al tratarse de una lesión de tejido conectivo y no de tejido muscular, se deben usar técnicas enfocadas a la recuperación de este tejido, como por ejemplo la hipertermia Indiba y dietas personalizadas enfocadas al tratamiento de la flora digestiva. El entrenamiento y la fisioterapia por sí solas no serán efectivas si no hay una buena calidad del tejido. Por ello, es necesario tratar cada caso de forma personalizada.

''Unos tejidos de mala calidad harán que la recuperación de la diástasis abdominal sea más lenta. Ejemplos de tejidos que puede tener peor calidad son: malos hábitos de vida y alimentación, tabaquismo, alteraciones de la tiroides, haber pasado por quimio o radioterapia, haber sido usuaria de métodos anticonceptivos hormonales durante más de 10 años, procesos y tratamientos de fertilidad'', expone Rafael Vicetto.

Como toda lesión del sistema musculo esquelético, la diástasis debe ser tratada y luego entrenada con ejercicio terapéutico

Una vez se haya valorado la calidad de los tejidos, se debe empezar a entrenar la diástasis. En primer lugar, se debe hacer una mejora de la función y de la masa muscular de la faja abdominal más profunda, reeducando a la persona a utilizar su musculatura profunda en actividades de la vida cotidiana, explicar los movimientos que lesionan y empeoran la diástasis.

Poco a poco, se debe trabajar la musculatura más superficial del abdomen, con ejercicios más analíticos de oblicuos y rectos de abdomen, y la musculatura encargada de mantenimiento de una postura óptima. Además, usan una faja especial y patentada en el tratamiento StopDiástasis que se usará durante 12 semanas con indicaciones pautadas por el fisioterapeuta.

''Tener una diástasis muy ancha no significa que sea peor ni que los músculos estén más debilitados, pero deberán de valorarse siempre ecográficamente y ver cómo actúa el abdomen frente a los esfuerzos incluso ver cómo reacciona la línea alba, muchas veces tiende a no tener capacidad de contracción y deberá reeducarse'', comenta Vicetto.

Por todo ello, es recomendable, sobre todo en casos de diástasis, ponerse en manos de un equipo multidisciplinar donde entrenes el abdomen para conseguir funcionalidad, cuidar la alimentación y en los casos más grave prepararse para una posible cirugía ya que la recuperación será fundamental.

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