El Colegio Oficial de Enfermería deLa Rioja ha pasado de un periodo de treinta años bajo la misma presidencia a dos mandatos posteriores de solo dos años y trece meses de duración, respectivamente. Raquel Velilla, presidenta hasta hace apenas unas semanas -cargo que debía haber ocupado hasta el 2027-, se vio obligada a convocar elecciones anticipadas debido a la dimisión de seis de los siete integrantes de su Junta, y fue entonces cuando Alicia Ibáñez vio su oportunidad. Logró hacerse con el triunfo, y desde el pasado domingo 9 de febrero, cuando se celebraron los comicios, es la nueva máxima representante de las enfermeras riojanas.
Ahora le esperan cuatro años en los que espera poder “abrir” la institución a todas las profesionales de la comunidad autónoma, para que no lo vean como un lugar al que “acudir solo para colegiarse”. “Tenemos que crear cultura de Colegio. Implementar programas de acogida para las nuevas enfermeras, con mentorización y orientación profesional, reforzar el vínculo que ya teníamos con las colegiadas actuales, acordarnos de las que están jubiladas… y también tener visibilidad comunitaria, es decir, ofrecer espacios mediáticos donde las enfermeras podamos tener vez. Intervenir en eventos socioculturales, hacer talleres educativos sobre hábitos saludables… en definitiva, estar donde se nos necesite y que nos vean”, explica la nueva presidenta en una entrevista concedida a ConSalud.es.
Y es que al Colegio, reconoce, le hace falta visibilidad. Así lo demuestran los datos sobre las elecciones: a ellas estaban convocadas 2.130 enfermeras, pero solo 278, el 13%, ejercieron su derecho al voto (a los anteriores comicios, los que ganó Raquel Velilla en noviembre de 2023, se presentaron casi el doble de enfermeras). Finalmente, Ibáñez ha vencido esta vez con 187 votos, frente a los 89 de su oponente. “Históricamente, la enfermería no ha votado en La Rioja. Después del presidente que estuvo 30 años, a las siguientes elecciones solo se presentó un candidato, así que fue elegido directamente. Las enfermeras riojanas no están acostumbradas a votar, solo lo han hecho en dos ocasiones desde hace más de tres décadas”, justifica.
"Tenemos que crear cultura de Colegio"
A pesar de ello, matiza, la labor de las anteriores juntas ha sido muy buena, y gracias a la que estuvo treinta años “tenemos el Colegio que tenemos”. “La profesión va cambiando, y hemos ido adquiriendo nuevos retos y competencias. No es que hiciese falta cambiar, es que tampoco se conocía el Colegio como tal. A partir de la siguiente candidatura, sí que se fue abriendo un poco”, insiste la nueva presidenta, que también quiere que se deje de ver a las enfermeras como meras “cuidadoras”. Por eso, durante los cuatro años que -si todo va bien- va a permanecer en el cargo, buscará dar esa visibilidad “profesional” a las enfermeras.
“Tenemos unos retos y unas competencias muy importantes, así que les tenemos que imprimir ese carácter de profesionalidad a las enfermeras”, asegura Ibáñez. De momento, indica, al no haber pasado ni una semana desde que se celebraron las elecciones, todavía no se ha producido el traspaso de papeles, así que no saben lo que hay pendiente de la anterior junta. Sí que tienen claro, eso sí, que continuarán con los proyectos que queden pendientes.
Por otro lado, están los que pretenden implementar ellos, como viene recogido en el programa electoral de su candidatura, ‘Contigo. Unión Enfermera’. “En nuestro programa diferenciamos siempre dos líneas de trabajo. Una a nivel estatal, con el Consejo General de Enfermería, para impulsar los avances en el desarrollo de la profesión y defender los intereses de las enfermeras de La Rioja. Y otra a nivel local, de dar visibilidad y hacer cultura de Colegio”, explica Ibáñez. “Tenemos que ser transparentes, tener mucha comunicación con sindicatos, instituciones y otras profesiones sanitarias, dar apoyo a las compañeras que sean agredidas en su puesto de trabajo, potenciar la enfermería escolar y, por supuesto, ofrecer formación de calidad. Hay que retener a las enfermeras que se forman en nuestra comunidad autónoma”, añade.
A POR LAS SEIS ESPECIALIDADES DEL EIR
Este último es, de hecho, uno de los grandes retos y tareas pendientes que tiene La Rioja. De las seis especialidades EIR que se ofertan actualmente en España, su comunidad autónoma solo ofrece tres: Familiar y Comunitaria, Salud Mental y Obstétrico-Ginecológica (Matrona). Llegar a implementarlas, recuerda Ibáñez, “es cosa del Ministerio y de las comunidades autónomas”, pero desde su posición van a hacer todo lo posible para ofrecer los apoyos que sean necesarios tanto a las instituciones públicas como a las sociedades científicas, que son las que deben proponer su creación. “Hay argumentos de sobra para que estén todas las especialidades instauradas en La Rioja. Los cuidados son cada vez más avanzados, y si ya están en toda España, ¿por qué no aquí?”, reivindica la nueva presidenta del Colegio.
“Hay argumentos de sobra para que estén todas las especialidades instauradas en La Rioja"
Además, la Universidad de La Rioja cada vez egresa más enfermeras de la carrera. Su promoción, destaca, fue la última con cuarenta alumnos por curso; luego pasaron a ochenta, ahora están en 142, y el año que viene ya serán 150. “Una de las retenciones de talento sería el que puedan hacer aquí la especialidad”, subraya Ibáñez, que pide así la incorporación de Enfermería Pediátrica, Enfermería del Trabajo y Enfermería Geriátrica, máxime esta última en una comunidad autónoma cada vez más envejecida y dispersa geográficamente.
“Me gustaría cumplir con el extenso programa que tenemos, abrir el Colegio y mostrar que las enfermeras no solo estamos en el hospital y en los centros de salud, sino que el resto que trabajan en el entorno sociosanitario, en mutuas de trabajo o en cualquier ámbito privado, se den cuenta de que el Colegio también está ahí para ellas”, sentencia Alicia Ibáñez.