08 . 04 . 2017 / Nº 64

Neuralink, la nueva idea del creador de Tesla para aunar cerebro y máquina

Elon Musk ha puesto en marcha una nueva compañía que busca fusionar las capacidades humanas con la inteligencia artificial para luchar contra las enfermedades neurodegenerativas.

JUANJO CARRILLO | Madrid - 08-04-2017

Si existen personas que han brillado con luz propia a lo largo de la historia, esos han sido los genios tecnológicos, unos sujetos que han transformado una idea brillante en una realidad extraordinaria y de gran valor para la sociedad. A partir del último cuarto de siglo XX han emergido una serie de individuos que han llevado el talento tecnológico y la innovación por bandera. Entre ellos, nos encontramos con Bill Gates, cofundador de Microsoft (1975); Steve Jobs, creador de Apple (1976); Larry Page, cofundador de Google (1998); Mark Zuckerberg, impulsor de Facebook (2004) o Elon Musk, el hombre que ha dado vida a la revolucionaria empresa de coches eléctricos Tesla (2003).

El proyecto Neuralink pretende combinar la funcionalidad de los ordenadores con el cometido del cerebro de los seres humanos
Emprendedores todos, las iniciativas de estos virtuosos de la tecnología han desembocado en un cambio de paradigma en el ámbito de las relaciones sociales. No obstante, si hay que destacar a uno de los citados genios por su constante evolución en múltiples y variadas áreas de trabajo ese es el sudafricano Musk. Con apenas 45 años el ingeniero ha fundado, junto a la empresa automovilística, el sistema de pagos en línea PayPal; la compañía basada en la fabricación de cohetes y naves espaciales SpaceX; o SolarCity, empresa que se encarga del diseño, la financiación y la instalación de placas solares en Estados Unidos. No contento con sus hazañas empresariales, el titan afincado en Silicon Valley (California) tiene un nuevo proyecto entre manos en el que el ser humano y la tecnología son los dos ejes fundamentales.

Bautizado como Neuralink, este proyecto pretende combinar la funcionalidad de los ordenadores con el cometido de los cerebros humanos. En otras palabras, la aspiración de este ingeniero todoterreno se basa en potenciar las capacidades innatas de las personas con el uso de la inteligencia artificial (IA). Ante esta descripción, resulta difícil no pensar en películas como RoboCop (1987) o Iron Man (2008) donde el hombre se aúna con la máquina. En esta línea, el propio Elon Musk ha asegurado que "en cuatro o cinco años los humanos seremos cyborgs".


EL HOMBRE CONTRA LA MÁQUINA

Pese a que la puesta de largo de la compañía aún no se ha producido, el ingeniero sudafricano registró Neuralink el pasado mes de julio como una empresa orientada a la investigación médica. No obstante, Musk ya ha dejado entrever en Twitter que la presentación de su proyecto está próxima. Una iniciativa sobre la que el CEO de Tesla ha ido vertiendo pequeñas dosis de información a través de esta red social y que pretende financiar, en su práctica mayoría, con capital propio, según ha explicado una fuente cercana al diario estadounidense The Wall Street Journal.

Hay que remontarse a 2016 para localizar el interés de Elon Musk por la mejora de las capacidades neurológicas de los seres humanos. En una conferencia tecnológica, el genio sudafricano acuñó el término cordón neural, un proceso que permita implantar electrodos en el cerebro para que los usuarios puedan, mediante un sistema bidireccional, cargar o descargar sus pensamientos en un ordenador. Este proyecto, que podría permitir a la ciudadanía alcanzar unos niveles más altos en la función cognitiva, surge con un propósito firme: ayudar a los seres humanos en su duelo contra las máquinas. En esta línea, Musk se ha mostrado tajante y ha aseverado que "o los humanos se fusionan con las máquinas o la inteligencia artificial nos hará irrelevantes".

Esta simbiosis entre las capacidades innatas de las personas y la funcionalidad de los ordenadores podría permitir a los seres humanos luchar contra múltiples patologías, además de igualar e, incluso, superar la inteligencia artificial de la que disponen los dispositivos electrónicos. Por el momento, y tal y como apunta la cabecera estadounidense, los primeros pasos de Neuralink irán encaminados al uso de estos implantes cerebrales con el propósito de tratar enfermedades como la epilepsia o la depresión.


A FALTA DE OFICIALIDAD, NEURALINK ECHA A RODAR

El primer paso en firme de Neuralink será demostrar la eficacia, utilidad y seguridad de sus propuestas ante la Agencia Americana del Medicamento
Si algo ha caracterizado a Elon Musk en su trayectoria profesional ha sido su capacidad para saber rodearse de un gran equipo de profesionales que impulsen sus proyectos hacia el éxito. El directivo de Tesla, empresa que ha conseguido destronar en los valores bursátiles de Wall Street a grandes compañías automovilísticas como Ford o General Motors, ha contratado en las últimas semanas a destacados científicos, investigadores y académicos especialistas en el campo neurológico de Estados Unidos. Con este movimiento empresarial se pone de manifiesto que, a falta de presentación oficial, la compañía ya ha echado a rodar.

El primer paso en firme de Neuralink será demostrar la eficacia, utilidad y seguridad de sus propuestas ante la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés Food and Drug Administration) y, por ende, ante el Gobierno de los Estados Unidos. Acto seguido, y con la aprobación del Ejecutivo de Donald Trump bajo el brazo, llegarían las pruebas de la compañía para mejorar la función cognitiva de los seres humanos y expandir el potencial humano a través de interfaces neuronales. Como sostiene el propio Elon Musk, "las buenas ideas son siempre una locura, hasta que no lo son".