20 . 05 . 2017 / Nº 69

La tecnología de realidad mixta llega a los quirófanos

Un sistema que aúna la realidad virtual y la realidad aumentada permite mejorar la precisión de las intervenciones de columna vertebral.

ANGEL ESPÍNOLA | Madrid - 20-05-2017

Ni realidad física, ni realidad virtual, ni realidad aumentada, sino un compendio de todo ello. La llamada realidad mixta está a punto de llegar a los quirófanos, gracias a la “Plataforma de Navegación Holográfica” diseñada por una compañía alemana, que se sirve de las gafas de realidad aumentada HoloLens de Microsoft para dar asistencia a los cirujanos durante intervenciones de columna vertebral.

El cirujano puede observar el cuerpo del paciente a través de las gafas HoloLens, al mismo tiempo que se superponen elementos virtuales sobre sus ojos, con información sobre la intervención, que él mismo puede “manejar”
Se trata de una tecnología que combina la realidad virtual, donde se crea un entorno inmersivo en el que el usuario tiene la sensación de que forma parte de ese mundo virtual, y la realidad aumentada, donde el usuario ve, a través de sus gafas (entre otros dispositivos), el mundo real, pero sobre él se “superponen” elementos virtuales.

En este caso, por tanto, el profesional puede realizar la intervención quirúrgica observando el cuerpo del paciente a través de las gafas HoloLens, al mismo tiempo que aparecen elementos virtuales sobre sus ojos, con información sobre la intervención, que él mismo puede “manejar” dentro del mundo virtual que le ofrece el dispositivo.



Las gafas proyectan así una serie de hologramas en el campo de visión del médico, incluso sobre el propio cuerpo del paciente. Ello es posible, según explica Scopis, la compañía desarrolladora, porque las gafas están equipadas con sensores de localización que se comunican de forma inalámbrica con el software del sistema, ofreciendo la sensación de realidad mixta.

LA VISTA, FIJADA EN EL PACIENTE

Esta tecnología permite descartar el uso de sistemas de radiación por fluoroscopia, habituales hasta ahora en las intervenciones de columna
Los objetos virtuales que se superponen sobre la visión del médico, que se presentan en 3D, pueden ser monitores virtuales con las constantes vitales del paciente, entre otros parámetros. Además, el cirujano puede mover estas pantallas y modificar su tamaño simplemente mediante gestos “para que queden dentro de su campo visual y no tengan que apartar la vista del paciente” para controlar sus parámetros.

Otro de los beneficios adicionales del sistema de realidad mixta, según sus desarrolladores, es que evita el uso de una gran cantidad de material quirúrgico. Y es que, entre otras técnicas, la tecnología permite descartar el uso de sistemas de radiación por fluoroscopia, que se utilizan para localizar las prótesis durante las intervenciones, “de esta forma se evita cualquier posibilidad de problemas causados por la radiación”.

Así, por ejemplo, la pantalla permite planificar la colocación de tornillos en la columna vertebral del paciente, al superponer sobre su cuerpo la imagen virtual de dónde debería colocarlo exactamente, mostrando incluso al cirujano cómo corregir el posicionamiento y el ángulo de sus herramientas para obtener la colocación exacta de los mismos.



Esto, por tanto, supone una importante revolución en el ámbito de las cirugías de columna puesto que incluso la tecnología más evolucionada hasta ahora, los sistemas de navegación óptica en 3D, implicaban la necesidad del cirujano de cambiar constantemente la vista del paciente a los monitores, con las complicaciones que ello podría conllevar.

Los creadores de la herramienta han resaltado su potencial para hacer la cirugía más efectiva, segura y precisa, así como su capacidad para utilizarse en otros campos médicos. "En neurocirugía, por ejemplo, los tumores cerebrales podrían localizarse de forma más rápida y con mayor precisión", ha apuntado Bartosz Kosmecki, director y fundador de Scopis.

UN PASO MÁS QUE LA REALIDAD AUMENTADA

La tecnología de realidad mixta aplicada a la medicina puede suponer así un paso más allá de la realidad aumentada, que ya venía ofreciendo sistemas innovadores en el ámbito quirúrgico. De hecho, la misma compañía Scopis recibió recientemente la aprobación de la agencia de Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y la Health Canada para un sistema de navegación basado en la realidad aumentada (RA) para efectuar cirugías otorrinolaringológicas.

El uso de hologramas también ha supuesto una revolución para la formación de los profesionales sanitarios
En este caso, el sistema permite al cirujano planificar intervenciones a partir de una imagen obtenida por endoscopia sobre la que se superponen elementos en 3D de la anatomía del paciente, aunque, en este caso, la tecnología no puede utilizarse directamente durante la cirugía.



Por otro lado, la tecnología de realidad aumentada también ha supuesto un antes y un después en la formación de los profesionales sanitarios. También mediante las gafas HoloLens, una compañía estadounidense diseñó recientemente un dispositivo a través del cual los usuarios pueden ver hologramas superpuestos en la realidad, lo que resulta fundamental para practicar intervenciones mediante simulación, exponiendo sobre el cuerpo, por ejemplo de un maniquí, las reacciones que producen en el organismo con diversas pruebas médicas.

Con la llegada de la realidad mixta, sin embargo, la tecnología podrá aplicarse en personas reales, reduciendo los tiempos de intervención, las posibilidades de error por parte del cirujano y al mismo tiempo aumentando la precisión de los procesos quirúrgicos.